Mientras cruzas el mar del suroeste envuelto en la niebla, percibes una magia poco común hacia el sur, como si alguien te estuviera llamando. De pronto, la niebla se levanta y revela un remolino colosal en el corazón del mar. Su tamaño antinatural solo puede significar una cosa: que es producto de alguna fuente de magia cercana. Resistes la tentación y te marchas, pues eres consciente del peligro que supone acercarse demasiado.