La capital es un próspero centro urbano donde la actividad nunca cesa. El ambiente animado de la plaza es contagioso, y los mercaderes y artistas callejeros compiten constantemente por la atención. Los puestos de los vendedores rebosan productos peculiares y extranjeros, con la promesa de ofrecer algo cautivador para todo el mundo. Los ciudadanos se maravillan con tus logros y te cubren de oro para recompensar tu valentía.