De repente, te encuentras cara a cara con un kraken verde descomunal y amenazador, que retuerce sus muchos tentáculos. Pero cuando miras hacia abajo, te percatas de algo extraño: el kraken parece estar... ¿triste? "¿Qué te pasa, grandullón?", le preguntas. "¿Alguien se olvidó de invitarte a la fiesta submarina?" El kraken parece desinflarse al oírte, se retira hacia las profundidades y te deja riéndote para ti mientras sigues tu camino.