El anochecer se acerca y montas tu campamento en las lúgubres profundidades del bosque sombrío. A medida que anochece, la única fuente de luz pasa a ser el etéreo resplandor azul de los hongos cercanos. Su luminiscencia sobrenatural traza un camino hacia una cueva cuya entrada emite el mismo resplandor. El atractivo misterioso de la cueva te anima a explorar su interior.