Cuando accedes a una parte densa del bosque, de inmediato te asalta un intenso olor a podredumbre. El suelo bajo tus pies parece suave y esponjoso y, cuando miras arriba, ves que los árboles están cubiertos de una sustancia viscosa. Rezuma por sus troncos y gotea lentamente sobre el suelo del bosque. La espeluznante escena te hace preguntarte por la causa de un fenómeno tan extraño.